jueves, 21 de febrero de 2013

Perlas y diamantes

El día 9 de este mes fue mi santo y me regalaron un libro que no me esperaba, “Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven”, de Albert Espinosa.

El libro me ha parecido curioso. Cuenta una historia a mí parecer muy poco creíble y en ocasiones un poco forzada, pero que tiene momentos que te hacen reflexionar y que te aportan una visión de la vida muy bonita.

Podría decir que me ha dejado un sabor agridulce: por una parte, parece que todas las historias de los personajes se quedan a medias, podría haberlo explotado mucho más, empieza bien, pero se va deshinchando a medida que lo lees; pero por otra parte, no me arrepiento de haberlo leído. Te lleva a pensar en las personas que conoces y lo que pueden significar en tu vida, la importancia que tienen.

Pues bien, comparto con vosotros una manera de ver las cosas que me ha gustado:

Según el libro, en la vida cada uno de nosotros tiene un collar de perlas. Esas perlas son las personas que en algún momento nos marcan, que gracias a ellas aprendemos algo, que son importantes de alguna manera. Podemos tener varias, pueden llegar y desaparecer, pero siempre dejan algo en ti, son personas que te transmiten una energía especial, que hacen que tu yo vire.

Pero ese collar no es sólo de perlas, algunas de ellas se convierten en diamantes, muy poquitas. Esos diamantes son almas que se funden con la tuya propia. Un diamante es una persona básica en tu vida, tan importante que parece creada para ti.

Un diamante es como tu desparramado. La idea es que cuando llegas al mundo te desparraman a ti y a otras personas más para que con el tiempo te vayas encontrando a los otros. Es como uno de los sentidos de la vida: encontrar a tus desparramados, y por eso hay señales para que no te confundas. Sólo hay que estar atento y observar las señales.

Y desde que acabé el libro no he podido dejar de pensar quiénes serían mis perlas y quiénes mis diamantes o desparramados (me hace mucha gracia esta palabra), aunque probablemente aún no los haya conocido a todos, estoy segura de haber reconocido a alguno. Seguiré buscando atenta a las señales... :)

(Mañana os visito a todos, que hoy se me ha hecho tarde)

19 comentarios:

Niniel dijo...

Quizá no te has dado cuenta, pero has escrito mal el título. Es "Si tu me dices ve, lo dejo todo... pero dime ven".

Yo también lo he leído. Y me decepcionó un poco. Quizá porque en la sinopsis entendí otra cosa. Pero la idea de las perlas y los diamantes me gusta y le he dado vueltas. Yo creo haber encontrado un par de perlas y estoy segura de 2 pedazos de diamantes.

Quizá el sentido de la vida sea reunir todas las perlas y diamantes desparramados de tu collar...

¿Quien sabe si tu misma no serás la perla (o el diamante) de alguien?

Besos, guapa.

Speedygirl dijo...

DiamanteS? En plural? No sé es fácil tener en la vida varios diamantes...

AZAHARA dijo...

Gracias Niniel, vaya despiste, eso es por hacer la entrada con prisas. Arreglado. :)
Yo también esperaba otra cosa... bueno, como he dicho, un sabor agridulce, pero tiene momentos muy buenos.
Me hace gracia que tú también le des vueltas a lo de las perlas y diamantes. Puede ser que yo también lo sea de alguien, de hecho, supongo que lo de ser diamante debería ser una cosa recíproca, no? Hummmmm... Si te desparramas también el otro encontrará en ti algo especial, no?
Un beso guapa!

AZAHARA dijo...

Speedy, yo opino lo mismo. En el libro hablaban de 3 ó 4, pero supongo que depende de la vida de cada uno. Afortunado es el que tenga tantos!

Cantares dijo...

En mi vida hay y hubo algunos diamantes, perlas por supuesto, piedras semi preciosas también y alguna que otra piedra falsa que quedó por ahi.... olvidables
De todo se puede aprender, incluso de lo peor
Besos grandes

AZAHARA dijo...

Exacto Cantares, las piedras falsas también tienen su lugar en el collar. A lo mejor alguien que te ha hecho mucho daño en realidad era un gran maestro, ya que gracias a eso has aprendido y has crecido.
Lo suyo es mirar lo malo desde la perspectiva de "¿qué he aprendido yo gracias a esto?", en vez de hacerlo desde el dolor o el odio. No es fácil, eh?
Mua!!

$. M. K. dijo...

Mi collar no es de perlas sino de eslabones de hierro y con una bola de acero bien gorda.

La he tuneado con una pegatina de Snoopy =P

AZAHARA dijo...

Bueno, si lleva una pegatina de Snoopy la cosa mejora, no? :)

Busca, busca, seguro que si rascas encuentras perlas. A lo mejor hasta compartimos alguna: yo a MJ lo considero una perla en mi vida. No lo conocí personalmente, pero el hecho de que estuviera y yo fuera fan movió mi vida hacia unos caminos y me proporcionó unas inquietudes determinadas.

Tomate dijo...

Pues yo me leí el mundo amarillo del mismo autor y decía algo parecido, pero cambiando lo de los diamantes por los "amarillos"
Yo por suerte tengo unos cuantos diamantes que me encantan!

LADY V dijo...

No he leído el libro así que no puedo opinar pero la idea del collar me parece muy hermosa. Los diamantes son difíciles de encontrar y más si están en bruto, que entonces hay que descubrirlos con lupa pero haberlos aylos sin duda. Yo me conformo con ser una perla y sentir que estoy conectada con más gente en gustos y opiniones.

Un placer como siempre leerte.

AZAHARA dijo...

Tomate, vaya, indagaré en eso de los amarillos, que me he quedado intrigadísima. :)

Lady V, supongo que es pararse a pensar un poco y reflexionar, algo que hoy en día no hace mucha gente y falta nos hace, de verdad que lo pienso.

Kassiopea. dijo...

Bueno, yo tengo un diamante ahora mismo muuuuu desparramao a 120 km nada menos jejeje.

Perlitas también tengo algunas, quizás no demasiadas, pero de calidad :)

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Azahara

También leí el libro hace ya tiempo. Y creo recordar que me reí bastante en algunos momentos. Pero no me acuerdo de qué trataba. Así que me quedé con la idea de lo divertido.

Nada que me tocar releerlo. Estoy de acuerdo con la idea de los diamentes, perlas y desparramados. En la vida hay de todo, y seguro que daremos con los diamantes :D. Que con tanta luz, seguro que no pasan desapercibidos.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola de nuevo, Azahara

Jjajaja, si es que vengo de bailar y no se dónde tengo la cabeza.

Por suerte he dado con muchas piedras preciosas en la vida. Muchas veces hay que saber pulirlas, para ver el brillo que se oculta debajo. Porque todos de alguna manera, tendemos a esconder la luz que tenemos.


Besotes.

Verillo dijo...

A mi con este hombre me pasa lo que muy bien has descrito yo he leido un par de libros suyos y en los dos la misma sensacion,les falta algo,los titulos hacen que crees falsas expectativas...pero, y aun que no son grandes obras, este hombre es ejemplar, tiene una forma curiosa y fantastica de ver la vida y al menos eso se transmite en sus libros.
Feliz fin de semana!

Tarambana dijo...

Todas las personas con las que tenemos contacto en nuestra vida nos aportan algo de experiencia. Siguiendo la metáfora de la que hablas, esperemos que la mayoría sean "perlas" y "diamantes" (vamos, que contribuyan con algo bueno).

¡Buen finde!

Boris dijo...

Es una lastima que al final el libro no te llegase tanto como debería pero al menos el concepto que nos plantea de las perlas y los diamantes es interesante, nunca me había planteado ver a la gente que tenemos cerca de esa manera

Diamantes hay muy pocos, aunque pueda parecer que hay muchos a la hora de la verdad se ve quien esta contigo y los verdaderamente cercanos se cuentan con los dedos de la mano

EriKa dijo...

Hola Azahara! Cuanto tiempo...

Leí el libro hace tiempo, me gustó, pero quizás esperaba un poco más.

Por suerte yo también tengo algunas perlas, algún diamante y espero que mis desparramados anden cerca.
Intento estar atenta pero soy un poco despistada aunque pongo empeño en vivir el momento.

Me alegro de leerte.
Un besito.

AZAHARA dijo...

Kassio, podría estar más desparramao aún, jejeje! Un diamante siempre está ahí, a pesar de la distancia. :)

María Eugenia, no sé yo si te refieres al mismo libro, porque la verdad que de divertido tiene bien poco... :)
Me ha gustado mucho eso de que hay que saber pulirlas para ver el brillo que se oculta debajo. Porque todos de alguna manera, tendemos a esconder la luz que tenemos... Es cierto, que manía con ponernos corazas! A brillar!

Verillo, totalmente de acuerdo. Parece que a casi todos los que le hemos leído nos pasa igual.

Tarambana, y como decía antes, los pedrolos dañinos también contribuyen. La vida no es un línea recta, es un sube baja constante, y de lo malo también aprendemos. Pero hay que saber también distinguir a los pedrolos malos y distanciarnos.

Boris, exacto. No hay tantos, puede parecer que sí, pero a lo largo de la vida y con la distancia puedes percibir los que estaban ahí de verdad o no.
Si os ha servido para pensar un poquito sobre el tema, ya me siento satisfecha. :)

Erika, qué bien tenerte de nuevo por aquí! :D
Pues ya sabes, los ojitos bien abiertos, igual están ahí y no los ves.

Un besote a todos y gracias por vuestros comentarios!!